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¡Mi vestido!

Mercedes Rojo

El año que se me manchó el vestido de Noche Vieja podía haber sido mis peores navidades si no llega a ser por el servicio 24 horas que encontré cerca de mi casa.

La verdad es que me solucionaron la vida. Sobre todo porque pensaba que no habría nada abierto, ¡¡era el mismo día 31!!
Y donde menos te esperas que vaya a haber algo abierto, que era en mi propio barrio ahí estaba Manuela.
¡Qué mujer! No solo se desvivió desde un primer momento, sino que se preocupó de llamarme incluso unos días después para ver qué tal la fiesta con el vestido. Un amor de mujer!

Vamos, tal estima le tenemos en la familia que todas las Nocheviejas por la tarde pasamos a hacerle una visita y a brindar por la entrada del nuevo año.